Durante los dos últimos días no ha parado de nevar. La ciudad se ha inundado de color blanco y muñecos de nieve. Dicen que es uno de los inviernos más fríos de la última década. Los autobuses no llegaban al centro, clases suspendidas, trabajos cancelados y parece que Londres se haya detenido por un momento para ir a jugar al parque con bolas de nieve.
Nosotros no fuimos menos y alzamos un estupendo muñeco de nieve en la puerta de nuestra casa, llamado Umberto. Un tipo muy majo que poco a poco esta desapareciendo. Me da mucha pena que se deshaga, y cada poco miro por la ventana a ver su estado. El pobre esta deshecho.
En el parque habían niños y mayores jugando con la nieve. Todo muy divertido y a la vez extraño. Es raro ver como una ciudad tan bulliciosa, se ha parado en un sólo día. Estábamos esperando a que nos trajeran la compra y nada, que debido al temporal ellos tampoco vienen.
Tendremos que seguir tirando del paqui (off-lince, como dicen aquí) y de sus precios poco convenientes. Pero me ha encantado la nieve y jugar en el parque como cuando éramos niños.

febrero 6, 2009 a las 1:32 pm |
Pobre Umberto :(
Amb lo feliç que semblava a la foto…..