Estos días he ido a patinar sobre hielo, una tradición que por los visto, mis compañeros de ghetto llevan haciendo durante años. La verdad es que aquí el patinar sobre hielo es una costumbre y una gran afición. Señal de ello es que las entradas se deben comprar con semanas de anticipo.
El sistema es un poco extraño, o al menos eso me ha parecido en comparación al vago recuerdo que tengo del skating de Barcelona. Aquí reservas para una hora, y patinas una hora, que creedme, es más que suficiente. Entras por un lado, te pones las botas, te abrigas y a tu hora abren las puertas como si fuéramos ganado que dejan en el prado. Patinas, te caes, resbalas, te ríes, ayudas a levantar, pirueta y otra caída, fotico y listos. Todo al son de música dance al más puro estilo americano. Te sacan por otra puerta, devuelves los patines, te dan tus zapatos y para casa. Una experiencia muy, muy divertida y muy recomendable.
Para reservar y más información aquí.
enero 20, 2009 a las 9:04 am |
hola guapa! por fin has vuelto a escribir en el blog! pues mira, me alegro mucho de que todo vaya bien allí. un besazo desde verona… aquí también hace frío y llueve amenudo, pero en primavera la abandonaré…
enero 20, 2009 a las 9:45 am |
patinar sux! jejejeje
enero 20, 2009 a las 11:25 am |
Ohhh, patinar sobre hielo que fantástico, que envidia me das, por cierto, y tu foto de divina patinadora para cuando?
enero 20, 2009 a las 11:36 am |
Ahora te vas hacer patinadora profesional!!, hehe, como dice Maria queremos una foto de esa patinadora. No dejes de escribir:)
Besos.
enero 20, 2009 a las 12:07 pm |
jejejjeje
no pongo foto porque las visitas al blog subirian estrepitosamente, además muy divina no salgo, la verdad…
patinar rules.
Valentina, un besazo, supongo que en primavera vas a euskadi, ¿no? a ver si me escribes y me cuentas!